Historia del trozo de Muro en Chile

Fragmento del muro de Berlín en su actual ubicación, frente a la Embajada de la República Federal de Alemania en Santiago de Chile. Ampliar imagen Fragmento del muro de Berlín en su actual ubicación, frente a la Embajada de la República Federal de Alemania en Santiago de Chile. (© Embajada de Alemania) La caída del Muro de Berlín es vista hoy -cuando ha transcurrido más de un cuarto de siglo desde aquel 9 de noviembre de 1989- como un acontecimiento histórico, que marcó el destino de millones de personas alrededor del mundo. Pese a que hoy contamos con numerosas imágenes y el acontecimiento ya es mencionado en todos los libros de historia con que estudian las nuevas generaciones, pocas personas sospechan que un trozo de aquel colosal muro -que por 28 años atravesó Berlín como una terrible cicatriz de guerra y separó a berlineses del Este y del Oeste- se encuentra frente a la Embajada de Alemania en Santiago, en plena comuna de Vitacura.

¿Cómo pudo esa mole recorrer los cerca de 12 mil kilómetros que hay entre las capitales de Alemania y Chile?

El muro en su antigua ubicación, en la Residencia oficial del Embajador. Ampliar imagen El muro en su antigua ubicación, en la Residencia oficial del Embajador. (© Embajada de Alemania) En el año 1990, un grupo de estudiantes de la Universidad de Chile se dirigió a las insitutuciones de la ex República Democrática Alemana solicitando un segmento del desmantelado muro de Berlín. La idea era exponer este monumento en Chile y luego rematarlo. Las ganacias serían destinadas a un proyecto social en Santiago de Chile.

La "Mauergesellschaft e.V.", entidad encargada de administrar y distribuir los diversos segmentos del muro, puso a disposición este segmento sin costo alguno. El trozo fue transportado a Chile gracias a la colaboración de la empresa Ultramar, arribando en invierno de 1991. 

En 1992, la Embajada y los estudiantes organizaron una gran exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes. En esa ocasión, se invitó a destacados pintores chilenos, tales como José Balmes, Gracia Barrios, José Basso y Carmen Aldunate, a participar con obras relacionadas con el tema "La caída del muro de Berlín y la unificación alemana". Como resultado, se expusieron 50 pinturas junto con el segmento del Muro. 

Se desechó la idea de rematar el trozo del muro de Berlín, encontrando éste su lugar definitivo en la residencia del Embajador de Alemania. 

En 1994 se realizó la primera restauración por parte del Museo Nacional de Historia Natural, debido al daño que el sol y las partículas de smog provocaran en la superficie pintada. 

El segmento mide 3.6 mts de alto y pesa 2.6 toneladas. Su punto geográfico originario en Berlín es la esquina Waldemarstraße y Leuschnerdamm en Kreuzberg. El grafiti de este segmento fue realizado por el muralista alemán Jürgen Große (Indiano), quien en 1989 creó la serie “Global Messages” y cuyos trozos hoy están repartidos en Londres, Yorkshire, Pennsylvania. Indiano es además es uno de los artistas de la East-Side-Gallery en Berlín. 

El fragmento del muro fue diseñado por el artista alemán "Indiano" (Jürgen Große) como parte de la serie "Global Messages". Ampliar imagen El fragmento del muro fue diseñado por el artista alemán "Indiano" (Jürgen Große) como parte de la serie "Global Messages". (© Embajada de Alemania) En el marco del vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín, en 2009, el segmento fue transportado hasta la Plaza Mulato Gil de Castro en el barrio Lastarria, donde fue expuesto a todo el público hasta enero de 2010. Posteriormente, el trozo fue llevado al Club Manquehue, donde permaneció hasta 2012. Ese año, el entonces embajador de Alemania, Dr. Michael Glotzbach, ordenó que el fragmento de muro fuera instalado de manera definitiva frente a la entrada de la Embajada de Alemania, en Vitacura. De esta manera, todos los transeúntes y automovilistas que recorren la calle Las Hualtatas podrían contemplar este asomboroso fragmento de historia y reflexionar sobre su profundo significado.